El ministro alemán de Relaciones Exteriores, Johann Wadephul, le reclamó a su par iraní, Abás Araqchi, que el país asiático renuncie de forma completa y verificable a las armas nucleares y reabra inmediatamente el estrecho de Ormuz, por el que circula el 20% del petróleo mundial,
Wadephul le transmitió a Araqchi el respaldo de Alemania a una solución negociada, según información oficial. El jefe de la diplomacia alemana dijo que como estrecho aliado de Estados Unidos tanto Berlín como Washington comparten el mismo objetivo, que Irán "debe renunciar de forma completa y verificable a las armas nucleares y reabrir inmediatamente el estrecho de Ormuz".
La llamada telefónica se produjo después de las duras críticas del presidente de EE.UU., Donald Trump, al canciller alemán, Friedrich Merz, del que dijo que "no sabe de lo que habla" al creer aparentemente que "está bien que Irán tenga un arma nuclear" y al acusar de nuevo a Alemania de no haber apoyado a Washington en la guerra contra el país asiático.
Previamente Merz dijo que Estados Unidos es "humillado" por Irán con su actitud en las negociaciones con Teherán para terminar la guerra en Medio Oriente, lo que atribuyó a que el Gobierno estadounidense entró en el conflicto sin una estrategia clara y sin plan de salida.
En respuesta EE.UU. anunció la retirada parcial de unos 5000 soldados estadounidenses de Alemania, que el sábado el republicano dijo que serán "muchos más". Este anuncio se interpreta como un "castigo" de Trump a Merz, además de un mensaje a todos los aliados europeos de la OTAN, a varios de los cuales el presidente estadounidense critica por su supuesta falta de apoyo en la guerra contra Irán.
