El entrenador Vincent Kompany alineó un equipo con mayoría de suplentes, cuidando a sus principales figuras, Luis Díaz, Harry Kane y Michael Olise, pensando en el juego del próximo miércoles 6 de mayo en la semifinal de vuelta de la Champions League, en el que tendrá que enfrentar al PSG por la semifinal de vuelta, con resultado adverso 5-4.
Es así que el equipo muleto del Bayern demostró que es humano, y que está lejos del momento y de la jerarquía de los jugadores principales.
Budu Zivzivadze (22’) y Eren Dinkçi (31’), sorprendieron en el Allianz Arena y en prácticamente media hora de juego pusieron 0-2 al visitante. El Bayern trató de reaccionar y Leon Goretzka, al minuto 44, descontó con gol de espectacular tiro libre.
Con el 1-2, el técnico Kompany decidió ir por el triunfo y arriesgó a Díaz, Kane, Olise y a Kimmich, para que fuera más viable la remontada.
A los 57 minutos, el mismo Goretzka empató el juego 2-2, entrando al área chica y definiendo un centro de pelota quieta.
Así, parecía inminente una remontada de los bávaros, pues ya el juego estaba igualado y era hora de que las estrellas sentenciaran un triunfo en casa.
Sin embargo, el tiempo fue pasando y la pelota no entraba. De hecho, Bayern no creó opciones claras que ilusionaran con pasar de largo.
En cambio, a los 76 minutos el Heidenheim inició un contraataque que definió Budu Zivzivadze con un golazo, enganchando con izquierda y definiendo de pierna derecha al borde del área. 2-3 y sorpresa.
El Bayern se salvó de la derrota, pero tuvo que esperar al minuto 90+10 para encontrarse con el empate 3-3: remate de Olise al palo, y el rebote le pegó en la espalda al arquero Diant Ramaj, quien anotó en contra y fue el culpable de que no hubiera hazaña del FC Heidenheim.
