La reciente habilitación del vuelo Lima–Puerto Iguazú generó una lectura positiva en el sector turístico local, que observa en esta conexión una herramienta para ampliar el flujo de visitantes internacionales. La vinculación aérea entre ambos destinos posiciona a la región en un esquema de mayor integración global.
Desde el sector hotelero, el gerente general de Marcelo Ghione describió la ruta como un punto de inflexión para la actividad. “La creación de nuevas formas de comunicación marcan un camino que vincula con el mundo”, afirmó en diálogo con Canal Doce.
El empresario remarcó que la apertura aérea impulsa la llegada de nuevos mercados y obliga a sostener estándares de calidad. En ese sentido, señaló que el destino debe prepararse para una demanda más diversificada y con exigencias internacionales.
Preparación del sector hotelero
Ghione indicó que el sector privado ya trabaja en adecuaciones para responder al crecimiento previsto de visitantes. “Estamos acompañando para fortalecer ese camino que se ha iniciado”, expresó, al referirse al proceso de expansión turística.
El referente hotelero sostuvo además que el desafío incluye inversión y planificación sostenida. “Implica presencia, inversión e inteligencia para llevar adelante este proceso”, afirmó durante la entrevista.
El sector turístico considera que la nueva ruta aérea entre Lima y Puerto Iguazú permite consolidar la llegada de visitantes desde Sudamérica hacia uno de los principales destinos naturales del país. La conectividad también favorece el intercambio cultural y comercial.
En ese marco, los actores privados destacan la necesidad de sostener la calidad de servicios para acompañar el crecimiento. La expectativa se centra en que la nueva conexión aérea contribuya a ampliar la competitividad de Puerto Iguazú dentro del mapa turístico internacional.
