La confirmación llegó de su presidente, Gianni Infantino, durante el Congreso del organismo en Vancouver, donde despejó cualquier especulación. “Por supuesto que Irán participará en la Copa del Mundo. Y, por supuesto, jugará en Estados Unidos”, afirmó. La postura fue respaldada por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien resumió el tema con un “déjenlos jugar” .
Así será el calendario de Irán en el Mundial
En lo deportivo, el panorama ya está definido. Irán forma parte del Grupo G y disputará sus tres partidos de fase de grupos en territorio estadounidense:
15 de junio de 2026 vs. Nueva Zelanda – SoFi Stadium, Los Ángeles21 de junio de 2026 vs. Bélgica – SoFi Stadium, Los Ángeles26 de junio de 2026 vs. Egipto – Lumen Field, Seattle
El equipo jugará dos partidos en California y cerrará en el estado de Washington, con base prevista en Tucson, Arizona.
Irán llega a esta Copa del Mundo tras clasificarse por la confederación asiática (AFC), en lo que será su séptima participación y la cuarta consecutiva, consolidándose como una selección habitual en el torneo.
Por qué jugará en Estados Unidos
A pesar de la presión política, la FIFA ha decidido mantener intacta la estructura del torneo. Incluso cuando desde Irán se exploró la posibilidad de mover sus partidos a México, la propuesta fue descartada.
El mensaje del organismo se mantiene en la línea de que el Mundial 2026 (el primero con 48 selecciones y organizado por tres países) no cambiará su calendario por conflictos diplomáticos.
Detrás de esta decisión hay también un principio que la FIFA ha defendido en público: el fútbol debe mantenerse como un espacio de encuentro, incluso en contextos de tensión internacional.
Los problemas que enfrenta Irán
Sin embargo, la confirmación deportiva no elimina los obstáculos. El principal reto para Irán no está en la cancha, sino en todo lo que rodea su participación.
1. Restricciones migratorias
Autoridades estadounidenses han señalado que permitirán el ingreso de los jugadores, pero no necesariamente de todos los integrantes de la delegación, especialmente si existen vínculos con organismos sancionados.
2. Tensiones diplomáticas
El contexto entre Washington y Teherán añade incertidumbre a cada desplazamiento. El torneo obligará a constantes traslados entre Estados Unidos, México y Canadá, lo que podría generar fricciones en controles fronterizos.
3. Antecedentes recientes
Las dificultades ya se hicieron visibles, ya que la delegación iraní no pudo asistir al Congreso de la FIFA en Canadá tras problemas con autoridades migratorias, lo que evidenció los desafíos que podrían repetirse durante el Mundial.
4. Debate político y social
La participación de Irán también ha generado protestas y cuestionamientos, además de discusiones internas en los países sede sobre seguridad, derechos humanos y política exterior.
El caso de Irán refleja el tipo de desafíos que enfrentará el Mundial 2026. No solo será el torneo más grande de la historia, también uno de los más complejos en términos políticos y logísticos.
