Estados Unidos y sus aliados del golfo Pérsico propusieron una resolución de la ONU que amenaza a Irán con sanciones u otras medidas si no detiene sus ataques contra barcos en el estrecho de Ormuz, deja de imponer “peajes ilegales” y revela la ubicación de todas las minas para permitir la libertad de navegación.
En el borrador de la resolución del Consejo de Seguridad, obtenido el martes por The Associated Press, también se exige que Irán “participe de inmediato y facilite” los esfuerzos de las Naciones Unidas para establecer un corredor humanitario en el estrecho que permita la entrega de ayuda vital, fertilizante y otros bienes.
Es el más reciente esfuerzo diplomático de Estados Unidos y sus aliados del golfo Pérsico después de que China y Rusia vetaron una resolución diluida que buscaba abrir el estrecho, horas antes de que Washington y Teherán anunciaran un alto al fuego temporal a principios de abril.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, acusó el martes a Irán de “tener a la economía mundial como rehén” al intentar cerrar el estrecho, amenazar con atacar barcos, colocar minas marinas e intentar cobrar peajes “por la vía fluvial más importante del mundo”.
Aunque Rubio dijo que espera que la resolución sea sometida a votación en los próximos días, más tarde dijo a los periodistas que seguía sin estar seguro de si los “ligeros ajustes” que Estados Unidos hizo al texto serían suficientes para evitar un veto de los aliados de Teherán en el consejo. Entre los ajustes está eliminar el lenguaje que autorizaba el uso de la fuerza y centrarse en cambio en la amenaza de sanciones.
Que la resolución tenga éxito será “una verdadera prueba” para la ONU “como algo que funciona, que puede resolver problemas globales”, añadió Rubio en la sesión informativa en la Casa Blanca.
El embajador estadounidense Mike Waltz manifestó a los periodistas el lunes que cree que la nueva propuesta, más acotada, obtendrá el apoyo necesario para ser aprobada por el consejo de 15 miembros, sin provocar oposición ni un veto de los aliados de Irán.
Estados Unidos y los países del golfo Pérsico presentaron el nuevo borrador mientras el gobierno de Trump intenta restablecer la libertad de navegación en el estrecho, por donde transitaba alrededor del 20% del petróleo crudo mundial antes de que Estados Unidos e Israel iniciaran la guerra el 28 de febrero. Una frágil tregua sigue vigente.
La resolución propuesta, que fue redactada en virtud del Capítulo 7 de la Carta de la ONU y por lo tanto podría aplicarse por la vía militar, amenaza con “medidas eficaces proporcionales a la gravedad de la situación, incluidas sanciones” si Irán no cumple. La resolución anterior eliminó una referencia al Capítulo 7, pero aun así fue vetada.
Un diplomático del Consejo de Seguridad dijo a la AP que, como en negociaciones anteriores sobre resoluciones de Ormuz, el lenguaje específico que condena directamente a Irán, sin reflejar también los ataques de Estados Unidos e Israel, ha sido un problema para algunos miembros. El diplomático habló bajo condición de anonimato para discutir deliberaciones sensibles.
La nueva resolución propuesta reafirma el derecho de todos los países a defender sus embarcaciones de ataques y provocaciones, y ordena a todos los demás países no ayudar a Irán a cerrar el estrecho ni a cobrar peajes.
El borrador también “acoge con beneplácito los esfuerzos en curso para evitar conflictos y coordinar un tránsito seguro y protegido a través del estrecho de Ormuz, expresa su apoyo a los esfuerzos en curso para buscar una paz duradera en la región y alienta a los Estados miembros de la región a fortalecer el diálogo y las consultas al respecto”.
El diplomático también dijo que Estados Unidos ha realizado esfuerzos serios para convencer a China de abstenerse de vetar la resolución, incluso en los niveles diplomáticos más altos, mientras ambos países se preparan para la visita del presidente Donald Trump la próxima semana para reunirse con el presidente chino Xi Jinping.
