La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó este domingo sobre tres muertes relacionadas con un posible brote de hantavirus, que se transmite a través de los roedores, en un barco de crucero en el Atlántico que partió desde Ushuaia, Tierra del Fuego, el pasado 20 de marzo.
“La OMS fue informada de un evento de salud pública relacionado con un barco de crucero en el Atlántico y está brindando apoyo. Hasta el momento, se confirmó por laboratorio un caso de infección por hantavirus y hay otros cinco sospechosos. De las seis personas afectadas, tres fallecieron y una permanece en cuidados intensivos en Sudáfrica”, indicó el organismo.
El foco se habría originado a bordo del crucero MV Hondius que partió, de acuerdo con la BBC, el pasado 20 de marzo desde la terminal portuaria de Ushuaia con destino a Cabo Verde el próximo 4 de mayo. Según informó el vocero del Ministerio de Salud sudafricano, Foster Mohale, un pasajero de 70 años fue el primero en desarrollar síntomas. Murió en el barco y su cuerpo fue trasladado a Santa Elena, territorio británico en el Atlántico Sur.
Otro caso confirmado, un ciudadano británico de 69 años, también fue evacuado a Johannesburgo y se encuentra internado en terapia intensiva. Los otros dos casos activos continúan en el crucero.
Al respecto, el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido declaró: “Estamos siguiendo de cerca los informes sobre un posible brote de hantavirus en el crucero Hondius y estamos preparados para brindar apoyo a los ciudadanos británicos si fuera necesario. Nos mantenemos en contacto con la compañía de cruceros y las autoridades locales”.
Posible evacuación
Según fuentes cercanas a la situación, se evalúa el traslado de los dos pacientes restantes a un hospital en Cabo Verde, donde serían aislados. De concretarse, el barco podría retomar su ruta hacia el archipiélago español de Canarias, a dos o tres días de navegación.
Por su parte, la OMS señaló que está “facilitando la coordinación” entre los países involucrados y los operadores del barco para organizar las evacuaciones médicas, y destacó “la rapidez de las medidas adoptadas y la cooperación entre las partes”.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, difundió el comunicado del organismo y reforzó que se “está trabajando estrechamente con los Estados Miembros y los operadores del barco en respuesta a casos sospechosos de hantavirus detectados a bordo de un crucero”.
“La OMS está facilitando la evacuación médica de dos pasajeros sintomáticos, realizando una evaluación completa de riesgos y apoyando a las personas afectadas a bordo.La acción rápida y coordinada es fundamental para contener los riesgos y proteger la salud pública”, subrayó.
El MV Hondius es un crucero polar operado por la compañía neerlandesa Oceanwide Expeditions. Entre sus itinerarios figura uno que parte de Ushuaia hacia Cabo Verde, con escalas en las islas Georgias del Sur y Santa Elena.
Según varias páginas de monitoreo de buques, el MV Hondius se encontraba el domingo frente al puerto de Praia, capital de Cabo Verde. El buque tiene capacidad para unos 170 pasajeros y una tripulación de unos 70 miembros.
El crucero es un visitante frecuente del puerto de Ushuaia durante la temporada de verano austral (octubre-abril), utilizado principalmente para expediciones a la Antártida. A nivel local, tanto desde la Municipalidad de Ushuaia como desde el sector privado de la salud se descartó que haya habido reportes de contagios de hantavirus en los últimos meses; tampoco aparece ningún registro en los informes de epidemiología que realiza el Ministerio de Salud de Tierra del Fuego.
“Hay que ver las escalas posteriores que hizo el barco, y de dónde venían los pasajeros cuando embarcaron en Ushuaia. Si los casos se hubieran registrado o contagiado en Ushuaia, ya habría otros casos o al menos algún tipo de alerta, cosa que hasta el momento no sucedió”, destacaron en diálogo con LA NACION fuentes sanitarias locales.
El hecho de que el crucero haya iniciado su itinerario en Ushuaia pone el foco de la investigación epidemiológica en la región patagónica, donde el hantavirus es una enfermedad zoonótica transmitida principalmente por el roedor colilargo (Oligoryzomys longicaudatus).
En el sur de la Argentina y Chile, predomina la cepa Andes, que posee una característica única y preocupante a diferencia de otras variantes del virus: la capacidad de transmisión de persona a persona.
Las autoridades investigan si el contagio inicial se produjo por contacto ambiental con roedores en las zonas rurales antes del embarque, o si existió un foco de contagio dentro de la logística del buque.
“Lo concreto es que el ratón que puede transmitir la enfermedad no es una especie que se encuentre en la isla. Nos tienen que comunicar información sobre si las personas estuvieron realizando paseos turísticos en alguna zona de la Patagonia donde sí se encuentra, o si se encontraba previamente en el barco”, sumaron fuentes del área de Epidemiología provincial.
Como consecuencia de la intervención del puerto por parte de la Nación en enero de este año, “la provincia de Tierra del Fuego hoy no tiene control ni acceso al puerto de Ushuaia, no siquiera podemos ingresar al muelle”, detalló Roberto Murcia, presidente de la Dirección Provincial de Puertos. “Es un crucero que hace temporada de acá siempre, pero lamentablemente con la intervención nacional no tenemos ningún control ni sabemos del recambio de pasajeros y personal de logística”, explicó.
El hantavirus
El hantavirus es una familia de virus que puede provocar fiebre hemorrágica y severas complicaciones respiratorias. Según organismos internacionales, el contagio se produce por contacto con secreciones de roedores, lo que abre interrogantes sobre cómo se originó el foco dentro del crucero.
Desde la OMS señalaron que ya se puso en marcha una “respuesta internacional coordinada” para contener la propagación y determinar el origen del brote. Este tipo de eventos, en espacios cerrados y con alta densidad de personas, representa un desafío sanitario significativo.
Mientras tanto, el resto de los pasajeros permanece a bordo del buque, bajo estrictas medidas de control. También se evalúa la posibilidad de aislar a otros dos viajeros que presentan síntomas compatibles con la enfermedad.
